Por Tuy y Silvi Polenta
Valió la pena cada uno de los 300 kilómetros que recorrimos más de una vez junto a mamá y nuestra querida amiga Silvi. Pudimos resumir sus 14 noches en cuatro fechas que las hicimos nuestras.
La bienvenida fue perfecta aquel primero de mayo con su cálido saludo. Esa maravillosa emoción de estar cerca de su alma.
El concierto del 3 de mayo no fue una más. El Noti sabe de distancias, de reencuentros, de emociones y de hacer que el placer de vivirlo juntos sea siempre una verdadera fiesta.
Regresamos con boletos en mano para el show del 25 de mayo, en lo que creíamos, era una despedida.
Pero Ricardo hizo magia otra vez renovando la ilusión de volver a vernos.
Este sueño seguirá de fiesta…